A menudo tratamos de entenderlo todo, de controlarlo todo. Y, a menudo también, no aceptamos (quizás ni nos lo planteamos) que hay cosas que escapan a nuestro control. Cuando aceptamos esto plenamente nos sentimos bien con muchas más cosas que ocurren a nuestro alrededor. Comprendemos que somos parte del movimiento natural del mundo. Somos parte de la naturaleza, y está en nuestra naturaleza pensar, al igual que está en la naturaleza de los gatos maullar.
Dudo mucho que estos animales "hablen" entre los de su especie. Lo que hacen supongo es transmitir el único sonido que son capaces para pedir lo que quieren. Igual ocurre con los bebés, con la diferencia de que el cerebro de estos se desarrolla cada día más y pronto comienza a dar un significado a cada uno de los sonidos que escucha. Sin embargo, los gatos no poseen tal cerebro. Y, a pesar de que muchos (pues la hipocresía, ego, orgullo y prepotencia del mundo es mucha) pensaréis que por tal cerebro somos afortunados, yo pienso lo contrario. Es esta capacidad de pensar lo que nos hace percibir el mundo como lo hacemos, este libre albedrío es parte de nuestra naturaleza y, al mismo tiempo, somos animales sin lo mejor de estos. Con esto quiero decir que ellos no tienen por qué decidir "tantas" cosas como nosotros. No se sienten molestos excepto por el único animal con esa libertad de decisión: el hombre. Todo lo demás, son respuestas automáticas y naturales para satisfacer sus necesidades primarias.
Cultivamos la música, el arte, el estudio, la gastronomía, la ciencia... cultivamos muchísimas cosas que deben ayudarnos a hacernos sentir bien (lo cual no significa alcanzar un sentimiento de bienestar, aunque la diferencia es enorme, la línea que separa ambos conceptos es extremadamente delgada), y sin embargo las convertimos en obsesiones, motivos de disputas y discusiones innecesarias con nuestro congéneres, etc. Más tarde, nos llamamos inteligentes a nosotros mismos. Al único animal del mundo que mata a los de su propia especie. Incluso las personas de mayor intelecto de nuestra especie se ven a menudo sometidas a depresiones e incluso rechazo de parte del resto de la población que le rodea y, de no ser así, de actitudes detestables. Absurdo.
No hay comentarios:
Publicar un comentario