No creo que este blog llegue nunca a ser reconocido socialmente a nivel nacional como un blog importante. xD (xD = risas), no es que me importe, pero esa es la base de esta entrada.
Pienso esto porque a casi nadie le gusta que le digan lo que debería hacer o cómo debería vivir su vida. Nada más lejos de la realidad, no pretendo tal. Este blog no es más que un lugar donde refugiarse del estruendo del mundo agitado en el que vivimos.
Sin embargo, a pesar de que no nos guste, es una de las actividades más usuales del mundo: decirle a alguien lo que debería hacer o cómo debería vivir su vida. ¿Acaso es falso que muchísimos padres y/o madres les dicen a sus hijos qué deberían estudiar, qué deberían trabajar o qué no deberían hacer? ¡Espera! ¿No es también cierto que casi ninguno de esos padres y/o madres es capaz de enseñar a su hijo lo más importante: ser feliz? A veces, haciendo daño es la manera más adecuada de ayudar a alguien.
Recuerdo que hace años quería lograr algo, cualquier cosa, que hiciera que la historia me recordara y que los estudiantes me estudiaran, como a Einstein, Séneca, Ramón y Cajal... Hoy en día sé que aquel pensamiento era absurdo, un sueño más, una ilusión más, algo más cuya misión era impedir que yo tuviera descanso y bienestar, sin preocupaciones ni conflictos. Y, desde entonces aprendí que cada cosa tiene su momento, hay tiempo para todo y no hay "peros" en esta frase. Cualquier momento es bueno para hacer lo que quieres hacer y cualquier momento es bueno para reprimir hacer lo que quieres hacer sabiendo que no debes de acuerdo a tu propio código.
A muchos nos enseñaron la existencia de algo divino, Dios. Ese algo te ama, pero si no haces lo que dice hará que te quemes en el infierno una vez, y otra vez, y otra vez... Aunque, sigue siendo cierto que a veces la mejor manera de ayudar es haciendo daño.
A otros tantos también nos enseñaron a coger el tenedor con la mano izquierda y el cuchillo con la derecha. Pero, ¡alto!, si a nosotros no nos gusta que nos digan lo que tenemos que hacer o cómo debemos hacerlo. Además, somos autosuficientes (tono irónico).
Lo cierto, amigo lector, es que no somos autosuficientes, nos necesitamos unos a otros. No obstante, esto debe ser en su justa medida, y en el momento adecuado. De otro modo, de no ser autosuficientes pasaremos a ser dependientes...
Por todo esto, yo trato de eliminar todos mis prejuicios, trato de no introducir en mi cabeza información inútil. ¿Cuántos de vosotros no véis la televisión? Jajajaja. Ahora en serio: ¿cuánto os ha aportado ver las noticias durante toda la vida? "Cultura general" diréis muchos. "Nada" es la respuesta correcta. Habéis estado llenando vuestra cabeza de imágenes violentas hasta el triste punto de que las imágenes de guerra que podáis ver hoy en día ya han dejado de ser impactantes. Los que decís "para saber lo que ocurre en el mundo" yo os contesto: ¿y quiénes sois? Os preocupáis tanto por cuestiones que no podéis resolver...¿en el fondo os gusta la violencia? En fín, ¡y ni siquiera sabéis quiénes sois! Peor aún sería que ni siquiera os lo hubieráis planteado. Muchos responderéis a esta cuestión con vuestro nombre o profesión. Y ninguna de esas dos respuestas dice más de vosotros que lo que vosotros mismos sabéis: nada. Incluso otros achacaréis al idioma la falta de palabras como para responder a la pregunta. JAJAJAJAJAJAJAJA, entonces deberíais poneros en contra de otras 20 lenguas al menos.
Permitirme responder a esta pregunta:
¿Quién soy? No soy nadie. Cada persona, cada ser humano, es como cada una de las células que componen un cuerpo, con la diferencia de que los humanos están infectados por el Ego, que les hace pensar en ser alguien. Al igual que las células, no soy alguien, soy algo. Y además de animal, humano o cualquier otra cosa similar, soy algo capaz de llevar a cabo todas las tareas que conoce. En el cuerpo hay células encargadas de inmunizar el organismo y combatir las infecciones. A nivel macroscópico, esas personas son llamadas médicos. Y las mismas personas son capaces de ser cualquier otra cosa conocida. El cuerpo se compone de órganos, los órganos de tejidos, los tejidos de células, las células de moléculas, las moléculas de átomos, los átomos de partículas subatómicas, y así continuamente. Entonces, incluso según algunos conceptos matemáticos que conocemos (2/4 = 1/2), a pesar de que las células son como una simplificación matemática de los organismos macroscópicos, como nosotros mismos, ¿qué te hace pensar que tal y como nosotros vemos el mundo no es inversamente proporcional a como lo ven las células? Es más, ¿qué te hace pensar que carecen de conciencia?
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